Un equipo de investigadores del Laboratorio de Microrobóticos de la Universidad de Harvard, dirigido por el profesor Robert J. Wood, acaba de presentar en Nature una nueva versión de su plataforma RoboBee, pero esta vez con cuatro alas, a la cual llaman RoboBee X-Wing y es capaz de volar por si solo sin estar conectado vía cables, gracias a células solares.

El gran problema que los investigadores han tenido durante años con estos tipos de robots voladores inspirados en abejas, moscas o mosquitos, es el tamaño y peso de la batería que debe ofrecer la energía suficiente para poder volar.  Es por eso que este robot volador con su sistema de alimentación de energía es un avance estupendo en este campo, aunque por ahora tenga grandes limitaciones.

RoboBee X-Wing tiene 4 alas construidas con fibra de carbono y poliéster.  Sus células solares en un día a pleno sol generan hasta 5 volts de electricidad y con un pequeño transformador puede aumentar hasta los 200 volts, que son los necesarios para el despegue.

Durante el despegue el robot aplica el alto voltaje a dos componentes llamados actuadores piezoeléctricos, estos se doblan y contraen replicando el movimiento de los músculos de insectos voladores, haciendo que las alas se muevan.

Lamentablemente por ahora RoboBee X-Wing no obtiene la suficiente energía como para volar en misiones reales, ya que posee dos limitaciones grandes.  La principal es que para generar energía suficiente requiere de luz tres veces más intensa que la luz del sol y la otra limitación es que cuando no se encuentra bajo la luz directa del sol no funciona.  Durante la prueba que hicieron los investigadores para demostrar este robot volador, solo pudo despegar y volar por un par de segundos.

RoboBee X-Wing
Imagen cortesía del Laboratorio de Microrobótica de Harvard

RoboBee X-Wing mide 5 centímetros de largo y pesa 259 miligramos. Las células solares se encuentran en la parte superior del robot y en la parte inferior se encuentran los componentes electrónicos del mismo, incluido el pequeño transformador.

Los investigadores explican que el formato del robot y especialmente la ubicación de las células solares fue diseñada de esta manera para que estén fuera del flujo de aire generado por el agitar de las alas.

La solución a las limitaciones podría estar a la vuelta de la esquina, ya que según los investigadores ya están trabajando en una versión un poco más grande (25%) que reduciría la intensidad de la luz que necesitan para poder volar más tiempo. Solo requeriría de 1,5 veces de la intensidad de la luz solar, la mitad de la requerida por RoboBee X-Wing.

A continuación pueden ver un par de vídeos de demostración del nuevo robot volador:

Vía | The New York Times


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