Ford sueña con un futuro sin semáforos

Ford está trabajando en una tecnología para los vehículos conectados que en “un mundo en el que atravesar cruces muy transitados no requiere esperar en un semáforo en rojo” y donde el vehículo solo se detendría al llegar al destino.

Esta tecnología se basa en el comportamiento humano cuando las personas se encuentran caminando en las aceras de grandes ciudades, con muchos peatones y especialmente en cómo esos humanos gestionan su velocidad al caminar para evitar que otros peatones se crucen en su camino. 
Ford Motor Company - Tecnología IPM

La nueva tecnología en desarrollo se llama Intersection Priority Management (IPM), la cual comenzó a probarse esta semana en la ciudad de Milton Keynes, en el Reino Unido.  Esta tecnología es parte del programa UK Autodrive.  La tecnología fue creada con la meta de mantener los vehículos en movimiento en todo momento entre la partida inicial y el destino final, sin ninguna parada para facilitar el flujo del tráfico, además de mejorar la eficiencia y por sobre todo la seguridad.  Además al no tener que frenar y arrancar tantas veces, los conductores también ahorrarían dinero en combustible.

De acuerdo a recientes estudios, cada año en promedio los conductores pasan 48 horas parados esperando la luz verde del semáforo y los cruces además de hacer perder el tiempo al conductor, son cause de hasta el 60% de los accidentes de tráfico.



El sistema IPM utiliza tecnología de comunicaciones V2V (vehículo a vehículo) para poder coordinar la marcha con otros vehículos que se encuentran rodando en las inmediaciones.  Una vez que analiza el tráfico el sistema sugiere las velocidades  a cada vehículo, lo cual permitirá que cada uno pueda cruzar las intersecciones en forma segura y sin detenerse.

Ford Motor Company - Tecnología IPM

En las pruebas los vehículos con sistemas V2V transmiten ubicación, dirección de viaje y velocidad que están viajando.  El sistema IPM reconoce los cruces próximos de cada vehículo V2V y la trayectoria de los mismos.  A medida que vayan acercándose al cruce, los vehículos recibirán la velocidad óptima sugerida por el sistema IPM y así podrán cruzar la intersección sin problemas.

Por supuesto que estas pruebas como toda prueba de vehículo autónomo incluyen un humano sentado en el asiento del conductor en caso de que suceda algo imprevisto.

Esta nueva tecnología IPM de Ford no fue la única dentro de UK Autodrive, un programa creado para llevar las pruebas de vehículos autónomos y conectados de la pista de pruebas a las calles de ciudades.  El programa finaliza esta semana y tuvo una duración de dos años, a través de los cuales se presentaron otras tecnologías como el aviso de colisión en cruces (alerta a conductores de posibles accidentes cuando están cerca de una intersección) y el aviso de velocidad óptima de semáforo en verde (GLOSA) (ayuda a los vehiculos a sincronizarse con los semáforos para evitar atascamientos).  Este programa UK Autodrive contó con un presupuesto de aproximadamente 22 millones de euros.

Respecto a las pruebas del IPM el supervisor de tecnologías de Ayuda al Conductor del departamento de Investigación e Ingeniería Avanzada de Ford, Christian Ress, señaló lo siguiente,

Sabemos que los cruces y los semáforos pueden ser un verdadero problema para muchos conductores.  Con la tecnología de coches conectados que hemos estado probando esta semana, prevemos un mundo en el que los vehículos sean más conscientes unos de los otros y de su entorno, permitiendo una cooperación y colaboración inteligentes en las carreteras y en los cruces.

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