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Ante un pedido del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, hecho al juez James Orenstein de la Corte Federal en Brooklyn, New York, para forzar a la empresa Apple a ayudar a las autoridades a acceder a la data de un iPhone confiscado en una investigación,  Apple respondió que el acceso a la data alojada en un iPhone bloqueado, en dispositivos utilizando las últimas versiones del sistema operativo iOS 8 o mayor, era imposible.  Aunque sí tiene la habilidad de hacerlo en versiones anteriores.

De acuerdo a Reuters, en los papeles de la corte Apple indica que en el 90% de los dispositivos con iOS 8 o mayor, tratar de cumplir con el pedido del Departamento de Justicia será imposible de realizar luego de los nuevos métodos de cifrado utilizados en esos terminales.   Apple también dice que sin conocer el passcode, nadie, inclusive Apple, puede acceder a la data guardada en los smartphones.

El smartphone confiscado no se encuentra entre los terminales que Apple dice es imposible acceder, pero aún así, pudiendo ofrecer acceso a los datos de ese terminal, los abogados de Apple pidieron al juez que no los obligue a hacerlo, ya que “en ausencia de autoridad legal clara para hacerlo, podría poner en peligro la confianza entre Apple y sus clientes y sustancialmente empañar la marca Apple.”   Cuando dice ausencia de autoridad legal clara se refiere a la falta de leyes.

El juez no está muy convencido de obligar a Apple a intervenir, indicando como causa la falla del Congreso de los Estados Unidos en actuar en el tema de cifrado, aún ante la urgencia del pedido del Departamento de Justicia y del FBI.

Orenstein esperará hasta el viernes para tomar una determinación,  para que “Apple pueda tener la chance de explicar si esto es técnicamente posible y en caso afirmativo, si el cumplimiento de la orden propuesta pudiera resultar excesivamente gravosa.

Veremos que es lo que sucede el próximo viernes…