16% de accidentes con víctimas son causados por el mal mantenimiento de neumáticos: recomendaciones a tener en cuenta

Una estadística muy importante que no muchos conocen y los que la conocen no la tienen muy en cuenta, los conductores de vehículos tomando conciencia de lo que representa, podrían evitar varios accidentes fatales.  Esa estadística dice que en cerca del 16% de los accidentes con víctimas la causa es el mal mantenimiento de los neumáticos, una parte esencial del vehículo y el único apoyo de unión entre este y el pavimento.

Semana Santa ya se acerca y muchos salen de viaje para descansar unos días, esos viajes largos ponen a los neumáticos a trabajar en forma continua por largos períodos de tiempo con todo lo que eso significa.  Esta época es una de las épocas del año donde se ven más vehículos en las carreteras y por nombrar un solo ejemplo, solo en España la Dirección General De Tráfico (DGT) espera que entre el viernes 12 de Abril y el lunes 22 de Abril, se produzcan más de 15,5 millones desplazamientos por las carreteras de ese país.

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Una de las medidas más importantes antes de salir de viaje además de revisar el aceite del motor, de la caja de cambios, el líquido del sistema de enfriamiento del motor, son los neumáticos y no solo la presión de los mismos, también la profundidad de la banda de rodaje.

De acuerdo a la firma de neumáticos Bridgestone, “la seguridad en la carretera comienza por tener los neumáticos adecuados y revisarlos al menos una vez al mes. No obstante, las cifras registradas por fuentes oficiales del sector dicen lo contrario y advierten de que el 52% de los conductores no comprueban sus neumáticos mensualmente“.

La misma Bridgestone pone énfasis en este aspecto del mantenimiento de los neumáticos y para ello pone su granito de arena con 4 consejos importantes que nos ofrece con el fin de evitar que esas cifras aumenten y a la vez mantener la seguridad vial:

1. Revise sus neumáticos

El 52% de los conductores no comprueban sus neumáticos y el 30% de los coches europeos muestran neumáticos con señales de envejecimiento o irregularidades que pueden incrementar significativamente el riesgo de fallo.

También es importante que los neumáticos lleven el nivel de presión correcto. Aquellos que están bajos de presión no sólo ponen en peligro la capacidad para frenar y maniobrar con seguridad (aumentando la distancia de frenado hasta un 50%), sino que consumen más combustible y se desgastan más rápidamente. El 20% de los coches que circulan por la UE no sigue ninguno de estos pasos y circula sin haberlos comprobado antes.

El 55% de los conductores no conoce la presión de inflado adecuada para su coche. Se recomienda que la presión se compruebe con los neumáticos fríos, ya que, de no ser así, el aire caliente se expande y se pueden obtener valores inexactos. La información sobre los valores recomendados se puede encontrar en el manual del usuario, en el interior de las puertas o bajo el tapón del combustible.

El 44% tampoco sabe comprobar la profundidad de la banda de rodadura (siendo la mínima legal 1,6 mm). La forma más fácil de determinarla es mediante el uso de un medidor especial o del indicador de desgaste incorporado a los neumáticos. Si los marcadores de la banda de rodadura dispuestos transversalmente a la dirección de la marcha están al nivel del dibujo, es el momento de cambiarlo. Como truco, basta insertar una moneda de 1 euro en la banda y si se puede ver el borde amarillo, es hora de un cambio.

Es fundamental comprobar si hay rasguños, cortes y/u otros daños en los neumáticos. Además, las altas cargas durante los viajes de vacaciones combinadas con altas temperaturas y un nivel bajo de presión podría provocar un reventón y, en consecuencia, la posible pérdida de control de la dirección. Especial atención debe prestarse a los neumáticos de caravanas, autocaravanas y remolques, sobre todo si no se han utilizado durante un tiempo.

2. Un vistazo bajo el capó

Antes de la salida, se recomienda también echar un vistazo bajo el capó para comprobar los niveles de aceite, de líquido refrigerante y del líquido del limpiaparabrisas. Con el motor frío, los niveles de aceite y refrigerante deben estar entre las marcas de mínimo y máximo. Para una visión clara también se deben revisar los limpiaparabrisas, si hacen rayas en el parabrisas o el contacto con el mismo ya no es el adecuado deben ser reemplazados.

3. Hágase la luz

¿Sus faros, intermitentes y luces de freno están en buen estado de funcionamiento? Se pueden revisar pidiendo a alguien que lo compruebe desde fuera del coche mientras se van encendiendo de una en una. Esto es especialmente importante cuando se viaja a países donde es obligatorio circular de día con las luces encendidas, como Italia, Suecia y Suiza ya que, si la iluminación de su vehículo es defectuosa, puede ser multado. Aunque en España no es obligatorio conducir con las luces de cruce encendidas durante el día, desde la DGT se recomienda hacerlo como medida de seguridad, ya que mejora la visibilidad de los vehículos en carretera.

4. Bien equipado para cualquier situación

El equipo de seguridad estándar para cualquier viaje en coche incluye un triángulo de advertencia, botiquín de primeros auxilios y chalecos reflectantes. Antes de salir de viaje, se debe comprobar la fecha de caducidad del kit de primeros auxilios y el número de chalecos reflectantes. En muchos países, es necesario llevar este tipo de chalecos para todos los pasajeros o existen otras obligaciones, que también pueden dar lugar a una multa en caso de ser incumplidas.

Estas pequeñas comprobaciones permiten preparar de manera fácil y rápida su coche para su viaje por carretera en vacaciones. Asimismo, no solo reducirá el estrés innecesario, sino que también evitará averías. Importante: no esperar hasta el último momento para comprobar su vehículo. Si necesita piezas de recambio o incluso neumáticos nuevos, puede llevarle algún tiempo.

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