El internet es un ‘servicio crítico’ para los norteamericanos pero no todos tienen acceso.

La National Telecommunications and Information Administration (NTIA) y la Federal Communications Commission presentaron a inicios de esta semana el mapa de conexiones con banda ancha en este país. Y lo que se ha encontrado es que a pesar de lo que muchos creen, Estado Unidos no es un país completamente conectado al internet. Cinco años y US$ 200 millones costó elaborar el mapa.

El Departamento de Comercio, a la par de la presentación del mapa y utilizando los 7.2 mil millones que el gobierno norteamericano ha destinado para solucionar el problema de conexión de su gente, también presentó su propio reporte que muestra las discrepancias en la calidad y disponibilidad del servicio de banda ancha entre el sector rural y el urbano en los EE.UU.

El la zona rural, los norteamericanos tienen servicio de banda ancha solo en un 60 por ciento de los domicilios. Eso es un 10 por ciento menos que en los hogares urbanos. En general, el 28 por ciento de los norteamericanos no usan para nada el internet. Un reporte de Pew Internet y el American Life Project han demostrado que entre los adultos, una quinta parte de ellos no utilizan el internet porque no lo consideran algo relevante en sus vidas.


El mapa muestra que es el lado este de América el que mejor conectado se encuentra. Le siguen la parte norte del Pacífico, Bay Area y la parte conocida como el sur. Pero la mayoría de la Montaña en su lado este y oeste, así como el oeste norte y California están desiertos de servicio de banda ancha. Quizá eso explica por que AT&T no puede sostener sus llamadas ahí, y los usuarios del iPhone se quejan frecuentemente.

La NTIA entrega dinero para proyectos en cada uno de los estados afectados con el fin de que incrementen la cobertura de banda ancha y parte de las conversaciones con la élite de Silicon Valley y objetivos del gobierno de Obama tienden a ese objetivo. Conectar a todos los norteamericanos.

El New York Times se hizo eco de esos reportes y elaboró un reportaje sobre dos ciudades en Alabama y en el Condado de Clarke. Coffeeville y Thomasville sufren las consecuencias de la ausencia de conectividad a internet. Y son la prueba de que existen dos Norteamericas: Aquella que tiene conexión rápida y confiable al internet; y, aquella como la de Clarke donde sus cerca de 28 mil habitantes con ingresos promedio de US$ 27.338 al año, no lo poseen.

Si el gobierno logra conectar a la zona rural, la gente de la parte central de los EE.UU fundamentalmente, podría pagar sus servicios básicos a través del internet, haría compras y hasta visitaría a sus médicos en ciberespacio. Podrían incluso trabajar desde casa y tomar clases de universidad. Muchos servicios del gobierno solo pueden accederse virtualmente.

Algunas veces el no tener servicio wireless (celulares) o no poseer acceso a un correo electrónico puede tener serias consecuencias. Piense por ejemplo que aquí los comunicados de emergencia para el estado del tiempo y el cierre de escuelas, se envían vía e-mail o mensaje de texto.

Una historia relatada por el diario neoyorquino cuenta que Gina Wilson, Directora de la Biblioteca de Thomasville, al ser su centro el único que tiene servicio de banda ancha gracias a las ayudas del gobierno, notó que mucha gente entra a la bilbioteca solo por el internet y que varios usuarios, después de las horas de atención, estacionaban sus vehículos solo para poder acceder al servicio wireless.

Para solucionar esta necesidad la bibliotecaria ahora deja encendido el servicio toda la noche y planea elaborar un letrero para ponerlo en la entrada indicando cual es la clave para acceder al servicio. Para los que tengan la suerte de visitar Thomasville, la clave es ‘guest’.

[Fuente ReadWriteWeb]