Foto de Haldane Martin en Flickr, utilizada bajo licencia CC

Foto de Haldane Martin en Flickr, utilizada bajo licencia CC

Ayer ofrecí traducción de una carta que una insitutución financiera le había enviado a un amigo. El, un ciudadano norteamericano por naturalización que a sus 60 y tantos años, aún no estaba seguro de entender bién lo que la carta le decía.



Y así como este ciudadano millones en el mundo aún nos hemos quedado en esa fase de repetir, no educarnos y simplemente vivir sin siquiera preocuparnos de las ventajas del avance tecnológico.

La noción de que los seres humanos solo utilizamos el 10 por ciento de nuestros cerebros se ha convertido en una declaración unánime en el legnguaje de la ciencia cognitiva.

Por qué es que nos resistimos al cambio. Por qué es que preferimos la “india conocida mejor que gringa por conocer”. Y cada vez que iniciamos algo, no damos rienda suelta a nuestra imaginación.

Es cierto que aún unos 4 millones de ciudadanos no pueden acceder a la tecnología en este momento, puesto que lo único que se necesita es un gadget con conexión a Internet!

Daphne C Spyropoulos prefiere identificar a quienes le tienen miedo a la tecnología como cobardes para la tecnología. He aquí las razones de tal clasificación:

1. La especialización en tecnología.

El poder y la dinámica de un internet abierto anula toda discriminación hacia los usuarios sin formación en tecnología. Las clasificiaciones conocidas en la división del trabajo quedan destruídas ahora ya que existen millones de páginas y videos que le enseñan cómo realizar, construir o arreglar algo. Convirtiendo así sus más remotas ideas en éxitos a través de la vida digital.

2. El miedo al Internet.

A pesar del amplio y variado uso del Internet, igual que para algunos con su experiencia frente a una computadora, puede resultarles sino frustrante, intimidante. Los smartphone a pesar de ser una minicomputadora, están siendo subutilizados más que para enviar mensajes de texto o chatear.

Usted puede llegar a creer que poque un experto o una compañía ya tienen una aplicación que usted en su mente había concebido, sus oportunidades se han reducido a cero. No es así.

Es una tarea mental el creer que fallaremos y por tanto ni siquiera lo intentamos. Enseñe a su cerebro que piense en la oportunidades como un chance, una experiencia o un intento sin consecuencias dañinas para usted. Si maneja el estrés de intentar algo por una sola y única vez, las oportunidades de obtener resultados positivos se fortifican.

3. Quienes establecen las tendencias en tecnología bloquean su imaginación.

Es más fácil mirar que actuar. Más fácil repetir que crear. Más fácil observar que criticar. Eso parece una norma en nuestra sociedad, sin embargo ese interés vuestro en lo que sabe, conoce y tiene experiencia tiene que ser el detonante para la invención.

Si sabe como tomar fotografías, enséñemoslo a sus seguidores por una mínima cuota. Si conoce cómo construir un casa, un sitio web, cómo vender joyería en la red o como tocar una de las síntesis de Beethoven; entonces establezca su propio ritmo para desarrollarse en lo que sabe y no sentirse menos, ni inmovilizado por lo que otros ya han conseguido en el mundo de la tecnología.

Si le gustó este artículo, cuéntenos cómo la tecnología ha impactado su vida y si tiene un proyecto cumplido o en desarrollo con mucho gusto los revisaremos y comentaremos sobre el mismo como una recompensa a leer nuestras notas aquí en Geek’s Room.