Las revelaciones de su biógrafo, en el libro “Steve Jobs”

“Steve Jobs” de Walter Isaacson, aparecerá este lunes, el único autorizado para hacer la biografía de Jobs, revela el pensamiento y los conflictos de uno de los hombres más privados de los últimos tiempos. El hombre que el Premio Nobel, Al Gore, cree solo existe cada 250 años.

Steve Jobs comisionó a Issacson para que escribiera su biografía por que que sus hijos le conocieran a través del libro, pues él como muchos cabezas de hogar, no siempre estuvo con ellos, y quería que supieran las razones de su ausencia y que lo entendiesen por qué lo hizo.


Jobs pidió por primera vez a Walter Isaacson que escribiera la historia de su vida en el 2004, el mismo año que Jobs anunciara que estaba en tratamiento de cáncer en su páncreas. Isaacson no le puso interés pensando que el hombre tenía aún décadas por delante. Solo cuando Jobs tomó su descanso por enfermedad en el 2009, el biógrafo decidió que el tiempo le estaba quedando corto.

El extenso libro de 630 páginas (ibidem NYT), está siendo analizado, antes de su aparición por tres redes de noticias importantes: The Associated Press, The New York Times y The Huffington Post.

El libro detalla cosas como las razones por las que abandonó la religión, por qué se resistió inicialmente a la operación quirúrgica, su inclinación por el tratamiento con métodos exóticos, su visión sobre Bill Gates y otros de esa jerarquía, y la contundente sentencia de que al presidente Obama solo le serviría la presidencia durante un periodo.

Entre otros detalles destacan los siguientes, pero eso no justifica que no deba leer el libro:

El gran robo de Google

Isaacson escribe que Jobs estaba pálido cuando supo que HTC en el 2010, tenía un Android con características propias solo del iPhone. Es un gran robo fue su exclamación. Voy a utilizar mi último aliento y voy a gastar cada centavo de los 40 mil millones que tiene Apple para corregir este problema, dijo Steve Jobs. Y agregó: “Voy a destruir Android, porque es un producto robado. Quiero una guerra termo nuclear en esto”.

Jobs tuvo una reunión con Schmidt en Palo Alto, California, respecto a la demanda que Apple entabló en contra de Google por este motivo. Jobs con su característica forma de ser directo, de acuerdo al biógrafo, le dijo a Schmidt que no estaba interesado en tranzar. “No quiero tu dinero. Si me ofreces 5 mil millones, no los quiero. Tengo suficiente dinero. Quiero que dejes de estar utilizando nuestras ideas en Android, eso es todo lo que quiero”, fue la sentencia de Jobs. La reunión por supuesto no solucionó nada.

El tratamiento de su enfermedad con Acupuntura

Inicialmente Jobs creía que una cirugía era invasiva para su cuerpo. Según él, el cuerpo existe para servir al espíritu. Y se negó a realizarse la cirugía, incluso después que su hermana Mona Simpson le aconsejara la operación y la quimioterapia. Ni las experiencias de su amigo y mentor Andrew Grove, ex-CEO de Intel, quien había enfrentado el cáncer de próstata sirvieron. Estas loco si crees que la acupuntura, los jugos naturales y las hierbas va a salvarte, le habría dicho.

Finalmente decidió tomar ese camino pero según Isaacson, parece que ya fue muy tarde. El señor Jobs era uno de los 20 que tienen los genes de ese tumor canceroso y su DNA normal secuenciado. Varios equipos de investigación en Stanford, Johns Hopkins, Harvard y el Broad Institute del MIT, lucharon por dilucidar el problema de Jobs y estos 20 pacientes. A Jobs se le acabó el tiempo.

Bill Gates And Steve Jobs

Gates pensaba que Jobs era “fundamentalmente extraño” y tenía “extraños defectos como ser humano”. Para Bill Gates, Jobs siempre estaba listo para decirte o que “eras una mierda o tratando de seducirte”. Y aunque el perecido fundador de Apple nunca supo mucho sobre tecnología, al cabo de 30 años, Bill aprendió a respetar a Steve Jobs. Porque este último tenía “un instinto maravilloso para hacer que las cosas trabajen”, se le ha atribuído a Gates.

Sin embargo de esto Jobs nunca reciprocó la apreciación de Gates. “Bill es básicamente inimaginativo y nunca ha inventado nada, que es por lo que creo que él ahora se siente más cómodo con la filantropía que con la tecnología. Él sólo descaradamente se ha robado ideas de otras personas”, se escribe en el libro. En el fondo los dos se respetaban, he aquí un video que lo demuestra en el All Things Digital D5 Conference en el 2007.

La reunión desintencionada con su verdadero padre

En una de las 40 entrevistas sostenidas para la escritura de su libro, Steve habló de uno de los aspectos más fascinantes de su vida privada: su adopción y cómo conociendo a su padre, nunca en realidad llegó a conocerlo. Detalles importantes en la entrevista del autor del libro en 60 Minutos, de la cadena CBS.

La novelista y también hermana de Jobs, Mona Simpson descubriría a su padre real. Pero no les habló de lo que ella ya sabía a ninguno de los dos. Abdulfattah “John” Jandali, el padre biológico de Simpson y Jobs opera una cafetería ahora, pero antes administraba el popular Mediterranean restaurant en Silicon Valley. A Jandali le hubiera gustado que su hija lo encuentre cuando era él el que lo administraba. Allá todo el mundo iba, incluso Steve Jobs comía ahí. Sí, daba muy buenas propinas, le dijo su padre a Simpson. Pero ella jamás le confesó quien realmente era ese generoso hombre. Y el hijo jamás entró en contacto familiar con su padre biológico, tampoco.

Reunión con Obama y su deseo de participar en su campaña de reelección

En el 2010 Jobs tuvo una reunión con el presidente Obama en el Westin San Francisco Airport. Aquí fustigó el que el gobierno norteamericano no sea más amigable con los negocios y que hasta que los sindicatos de profesores no se desvanecieran, la educación norteamericana no tenía esperanzas de una reforma. El autor del libro declara que Jobs habría dicho a Obama: Usted va a ser presidente solo por un periodo.

A Steve Jobs no le impresionaba Barack Obama. Le molestaba la forma como el presidente enfocaba sus razones del por qué las cosas no se podían hacer. Sin embargo de eso, Jobs había ofrecido crear una campaña publicitaria para la reelección de Obama en el 2012. “El ya había hecho la misma oferta en el 2008, pero le molestó que el estrategista de Obama, David Axelrod, no fuese totalmente deferencial”, escribe Isaacson. Jobs quería para Obama lo que la legendaria campaña “Morning in America” hizo por Ronald Reagan.