Los derechos de la propiedad intelectual no es tema solo de los EE.UU.


El gobierno de los EE.UU. ha emitido su reporte en torno a los Derechos Intelectuales – 2010. El reporte tiene 92 páginas y está disponible para leerse y descargarse. Pero aunque algunos de los puntos que analiza Geraldine Juárez son concordantes con los hechos también aprecio una insidia para lo que se hace con esos derechos en Norteamérica.

“Las acciones que promueve y celebra este reporte prueban la actitud puramente colonialista de la administración de Obama para imponer un régimen de propiedad basado en la defensa y no en el apoyo a la innovación, como ellos afirman.” En qué país se ofrece más libertad para la empresa y la innovación que en los EE.UU. Que el cambiante proceso de intercambio en el internet requiera ajustes en los Derechos de Propiedad Intelectual, no criminaliza a este país, ni lo convierte en colonizador.

Parece que la autora ignora algo fundamental en esta materia. Los derechos de propiedad intelectual no protegen las ideas sino solo su expresión. Por eso es que la siguiente aseveración está salida de tono y de tópico. Las leyes que este país fomenta y desarrolla son “Un ataque a las estructuras democráticas en nombre de la protección de los derechos de autor.” Juzgue usted amigo lector.

Los derechos a la propiedad intelectual ni siquiera empezaron en Norteamérica, surgen en Gran Bretaña en el año de 1709 y no siquiera se aplicaban a las colonias inglesas en América. Así que utilizar los nombres de personas que trabajan por que sus derechos sean respetados, no tiene nada que ver con la criminalización como negocio de la que habla Juárez. Victoria Espinel, Angeles González-Sinde, Marielle Gallo, Gilda González y toda una lista completa de personalidades al rededor del mundo no son oficiales norteamericanos y trabajan por sí mismas en sus respectivos países y bajo jurisdicción legal de esos mismos estados.


Cree usted que es hacer negocio con las multas que un inescrupuloso paga por usar sus bienes y productos sin su autorización? Eso es respeto al bien ajeno. Y si destruyes o robas mi casa, debes pagarme por esos daños. Ni yo ni el gobierno se están haciendo ricos en eso.

[Imagen CC caitlinburke]