Yo tengo un problema con el Internet.


La abundancia por sí misma genera ruido que debe ser ignorado si se quiere detener las reacciones y empezar haciendo una propia introspección. Así escribe en un interesante artículo Cory Doctorow, un defensor del Creative Commons, periodista y bloguero canadiense.

Aunque su historia en The Guardian se concentra más en promocionar su nuevo libro, algunos puntos esbozados son para la reflexión de quienquiera que use de forma asidua el Internet. Y tiene que ver con la abundancia de información y el ilimitado número de expertos en la red.

En el mundo antiguo, aquel antes del Internet, se requería tener un objetivo claro y una inalienable rapidez a no dejar pasar las oportunidades, este nuevo mundo lleno de recursos abiertos como Wikipedia o GNU/Linux OS, exige un nuevo tipo de auto-conocimiento que se obtiene a partir de una introspección reflexiva y tranquila.

Doctorow nos llama a reflexionar sobre algunas interrogantes respecto de su propio problema con la abundancia de información y el número de expertos en la red:


Mi problema con el Internet es contra el cual muchos de nosotros luchamos: ¿Cómo eliges el momento que los límites de la geografía, los ingresos económicos y las circunstancias desaparecen? ¿Qué pones en una lista de reproducción cuando toda la música jamás registrada está a tan solo un clic de distancia? ¿Qué procesos mentales en los expertos se deben aprovechar cuando decenas de millones de ellos están en Twitter? ¿Cómo elegir un libro de los millones que se pueden descubrir con una búsqueda en Google Books?

Y uno tiene que preguntarse si el psicólogo Barry Schwartz tiene razón cuando en su discurso expresa que la la libertad para escoger es solo un principio en las sociedades occidentales. En opinión de Schwartz, la elección no nos ha hecho más libres, sino que nos ha paralizado aún más, no nos ha hecho más felices, pero más insatisfechos. Y Schwartz en un un psicólogo!

El balance entonces está en seguir la definición de ‘surfing the web’. Como su nombre lo indica, solo necesitamos dejarnos llevar por las olas de información sin detenernos a pensar siquiera que algunas olas no las podamos surfear. Vamos a donde la web nos lleva, así sea a un mundo donde ya no existe libertad y el control está hecho solo por los gobiernos.

Que debemos resistir? Por supuesto. Así como las olas no nos permiten saber por anticipado lo que no podemos hacer, no podremos o a lo que nos negamos, siempre hay una manera de navegar ese mundo lleno de información significativa.

[Fuente BoingBoing][Imagen CC alles-schlumpf]