De Sputnik a Glonass: El dinero que no tiene la Agencia Federal del Espacio Rusa.

El presidente ruso Dmitry Medvedev tiene grandes metas para modernizar su país, luego de la crisis política y económica de Rusia durante la década de los 90s.

Aunque las intenciones están latentes y los proyectos en marcha, uno de los mayores problemas que enfrentan las instituciones encargadas del desarrollo espacial, entre ellas la Agencia Federal del Espacio, se llama dinero.


En el 2009, el presupuesto de la Agencia Federal del Espacio rusa fue de unos 2 mil millones dólares. Muy diferente a los más de $ 3 mil millones que tuvo el Japón, los 4,6 mil millones dólares que preveyó la Unión Europea y los 17,8 mil millones dólares destinados en los Estados Unidos. China no revela la cantidad que invierte en su programa espacial, pero se estima que está entre los 1,5 – 2 mil millones de dólares.

Con el éxito que ha tenido comercialmente el GPS, para el gobierno ruso, el desarrollo del sistema de navegación conocido como GLONASS (Global Navigation Satellite System) –un competidor del GPS de los Estados Unidos– está entre los más importantes de los cuatro que son la prioridad.

Los restantes son el desarrollo de un sistema de monitoreo geográfico que permita a los satélites analizar desde el espacio la tierra, el aire y el mar. La adaptación de un sistema espacial de defensa para situaciones de emergencia, y pasar a un sistema de banda ancha satelital.

El éxito del Glonass sin embargo ha sido solo a medias. A pesar de que 21 de los 24 satélites planeados ya están en órbita, solo unos 43.000 sistemas Glonass están operando entre vehículos de emergencia y de la policía. Para respaldar el proyecto incluso se ha creado la ‘ley soberanía de navegación satelital’ que no es otra cosa que cargar un 25% a la importaciones sobre equipos de navegación que no operen con el Glonass system.

Mikhail Pavlinsky, es el Director del Instituto Ruso para el Desarrollo del Espacio y él cree que construir cohetes, cosmódromos e incluso desarrollar el Glonass; si los rusos siguen la trayectoria que vienen forjándose, dentro de 15 años, estarán en el mismo lugar que se encuentran ahora.

Con el lanzamiento del Sputnik en 1957, los rusos fueron los pioneros en la conquista del espacio, pero el día de hoy, incluso China marcha delante de ellos. Y eso es parte de la preocupación de la actual administración rusa. La clave para retomar el liderazgo está en desarrollar la ciencia espacial en el país y para conseguirlo necesitan encontrar los fondos de inmediato.

No basta con moverse del Cosmódromo Baikonur (Kazakhstan) a uno nuevo como el Vostochny (Amur). El cohete Angara que transporta más peso que el antiguo Protón y lanzado en el 2011 ya está desactualizado. A pesar de haber lanzado varios satélites con objetivos científicos, los rusos no tienen uno solo en órbita. El satélite Koronas-Foton lanzado en el 2009, y cuya misión era enviar información acerca del sol, dejó de funcionar debido a un problema de batería en diciembre del mismo año.

Pero no todo es malo en ciencia espacial rusa. Ahora los astrónomos ya pueden recurrir al exterior para comprar los equipos que Rusia ya no produce como consecuencia de la división de la ex-Unión Soviética. Y las ideas de un grupo de cientistas en la década del 60, están viendo la luz con la construcción de una nave espacial inducida con energía nuclear.

Los 570 millones de dólares que en estos últimos nueve años ha invertido el gobierno han ido a Rosatom, la compañía encargada del desarrollando la nave espacial propulsada con energía nuclear. La fecha de entrega es este año.

[Fuente The Moscov Times][Imagen CC Tatiana Bulyonkov]

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  1. Federico 20 agosto 2010