Dos últimos días en Dallas y volvemos a la normalidad.

Ya faltan tan solo dos días para el retorno a Dallas y volveremos a la normalidad con más notas diarias.  Así que tan solo 48 horas para seguir disfrutando de los familiares, los amigos, seguir firmando papeles, arreglando cosas que no se pueden arreglar todos los días desde Dallas, visitando sitios que están en el recuerdo como El Tigre, Caminito, el centro y otros nuevos como Puerto Madero.  Ir a comer una milanesa de los Gallegos, la cervecería Quilmes, un panqueque de dulce de leche de La Veneciana en Lomas, los sandwiches del Angel, la Pizza de mi amigo Jorge o la de mi sobrina Paula, en fín, como dije anteriormente, cosas que no se pueden hacer todos los días y que estamos haciendo casi sin dormir, ya que nos acostamos tarde y nos levantamos bien temprano.

La tecnología? bien gracias, a cada rato que puedo, me fijo, entro en comercios, pispeo la gente, hago preguntas a los que van caminando con algún gadget por la calle o en un café, me meto en algún WiFi gratuito, veo algunas cosas que me dan que pensar, como por ejemplo computadoras o gadgets que he visto en otros países, con terminaciones diferentes, que hasta el control de calidad más malo no hubiera dejado pasar y me dan que pensar que elementos tendrá en su interior.  Ni que hablar de imitaciones, como por ejemplo reproductores MP3, con marcas que solo conoce el que se la puso y que no le doy más vida que un mes de uso, pero que aquí las venden como si fueran un Ipod y si alguien quiere comprar un Ipod, lo tiene que pagar más de dos veces lo que cuesta.



Cosas de esta vida que he pasado cuando hace 20 años vivía en Argentina y cosas que siguen pasando hoy.  Todo gracias a unos pocos ¨vivos¨ que usufructuan con la necesidad de los demás, gracias a los políticos que como bien me comenta JuanZe, de un 10 por ciento de impuesto que paga la gente para poder comprar una laptop o un monitor, puede llegar a aumentar si los ¨políticos¨ elegidos por el pueblo sancionan una nueva ley que se encuentra en estudio.  Entonces el laburante, el estudiante, el ama de casa y yo que sé cuantos otros pasarían a pagar más del 20 por ciento.


Que carajo protegen? Muchas de las cosas por las que se deben pagar impuestos que son una verguenza, no se fabrican en el país.  Te matan con impuestos aduaneros como por ejemplo cuando le envié los premios del concurso que hice junto a HP, con más de 6,000 dólares en premios, que ganó una chica de Venado Tuerto.   Lo lamentable de todo es que esta chica, además donó algunas de las computadoras a una entidad de beneficencia y eso, como no es una figura contemplada, igual tuvo que pagar una cifra en dólares por impuestos que verdaderamente es una verguenza.  Aunque por suerte y gracias a que la gente de BuzzCorps y HP tuvo la delicadeza de hacerse cargo con todas las tasas aduaneras, los premios llegaron a destino.

Lamentablemente son siempre los mismos políticos, gremialistas, piqueteros que hacen que este bendito país en lugar de avanzar vaya para atrás y los que sufren son los que van a laburar, a estudiar y siempre estamos en la misma.  Ante tanto caos es el sálvese quien pueda y así se vive.

Las diferencias entre dos sectores de la sociedad es cada vez más notoria.  Tenemos dos Argentinas, una la de los sueños, a la que muy pocos pueden llegar, no importando si se rompen el lomo laburando toda su vida o quemándose las pestañas estudiando por años para llegar a ser alguien.  Allí muy pocos llegan por la senda correcta, los demás llegan ganando una elección, provocando paros o cortes de calles, jodiendo a los demás vendiendo tecnología que no compraría ni quién las arma y no me meto en otras cosas pues no conzco, pero mis sospechas son que también forman parte de la misma maquinaria que en lugar de avanzar, hacen que este país retroceda.

3 Comments

  1. Gabriel 15 Mayo 2009
  2. Gloria 15 Mayo 2009
  3. Milton 15 Mayo 2009