En un futuro podríamos necesitar beber “leche de paloma”

Leche de pájaro, aunque le parezca inverosímil.

Este tipo de leche se almacena en un recipiente en algún lado del cuello de los aves o muy cerca a su estómago. Este fluido lo producen las palomas (pigeons) y algunas otras especies de su género.


Los cientistas no descansan y esta vez han encontrado que los genes de estos animales se encuentran envueltos en su producción del fluído. Y lo más importante —o asombroso, es que dicho alimento se puede extraer.

Crop Milk es el nombre que usan los científicos para llamar a este tipo de leche. El crop almacena la comida que luego será digerida. En algunas aves también produce un secreción que los padres lo llevan al pico de sus aves bebé.

El reporte viene de Histological and global gene expression analysis of the ‘lactating’ pigeon crop. El genoma de la paloma nunca ha sido secuenciado, por lo que los científicos se encontraron dando palos de ciego al tratar de averiguar exactamente qué genes causan la “lactancia” en el ave.

Los investigadores compararon los genes de las palomas que producían leche y aquellas que no. Estos resultados fueron comparados con el DNA de las gallinas. Encontraron que en las palomas lactantes había una amplia cantidad de genes involucrados en su sistema inmune y la producción de antioxidantes. Esos genes también implican la producción de triglicéridos. Estas grasas se almacenan como energía y se transmiten en pequeños niveles a la sangre.

Como los triglicéridos son producidos por el hígado, esto sugiere que el hígado de la paloma ayuda en el proceso de lactancia.

Las palomas no son las únicas aves productoras de crop milk. Los flamingos y el pingüino emperador tienen el mismo sistema. La diferencia es que ahora podemos entender la genética del por qué la paloma común, en sus dos sexos, produce algo que pensábamos estaba segregado solo para los mamíferos, la producción de leche en el sentido riguroso de la palabra.

Los resultados de esta investigación son prometedores. No se encoja de hombros, ni frunza el ceño. Este tipo de leche está llena de antioxidantes y proteínas que protegen su sistema inmune. Conocer cuales genes están determinando esta producción hace que los científicos puedan controlar la producción de crop milk.

Lo que suceda después es solo cuestión de imaginación, asombro y muy posiblemente materia de un almuerzo o comida en su casa o en la escuela.

[Fuente iO9][Imagen CC by sahlgoode]



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  1. Gus The Gamer 23 septiembre 2011