Considero a título personal que el símbolo más conocido de nuestra época moderna, además del # (hashtag, pound, gatito, numeral) es el de la @ o arroba. Este símbolo se lo debemos a Raymond Samuel Tomlinson quien en 1971 escribió el primer cliente de correo electrónico para la red predecesora de Internet, ARPANET combinando los programas SNDMSG y CPYNET. A Raymond le pareció una buena idea utilizar el símbolo @ para indicar que el mensaje iba destinado a la persona en el servidor destino y así diferenciar los correos que provenían desde su propia red y los que venían de sistemas remotos.

El día de hoy, a los 74 años fallece el señor por una falla cardiaca según reportan algunos medios. Su legado es quizá desconocido para quienes no somos del medio tecnológico “underground” pero es algo que todos deberíamos saber.

En ArsTechnica recogen un fragmento que el mismo Raymond escribió en su sitio web personal en los años 90 acerca de éste ícono de la modernidad y lo compartimos a ustedes a continuación permitiéndonos parafrasearlo:

Estaba haciendo algunas mejoras al programa de correo de uso interno llamado SNDMSG. El correo electrónico en la misma computadora ha existido desde principios de los 60 y SNDMSG fué un ejemplo de ello. SNDMSG permitió a un usuario escribir, dirigir y enviar mensajes a otros usuarios en la misma computadora.

Una casilla de correo era simplemente un archivo con un nombre particular (en versiones antigüas de Linux los correos no eran más que una sucesión de mensajes en un mismo archivo de texto plano). Su única propiedad especial era la protección contra escritura la cual solo permitía agregar más texto al mismo archivo. Un usuario podría escribir nuevo texto en el archivo de correo de otra persona pero solo eso, no podía leer o sobre escribir el archivo ajeno ni el contenido que ahí estaba. Después se me ocurrió que CPYNET podría agregar contenido a un archivo de correo tan simple como SNDMSG podría hacerlo. SNDMSG podría fácilmente incorporar el código de CPYNET y dirigir mensajes hacia archivos de correo de osito usuarios pero para sistemas remotos.

La pieza faltante era que el protocolo experimental CPYNET no tenía aprovisionado un método para agregar contenido al final de un archivo, solo podía enviar y recibir archivos. Agregar esa pieza faltante fue muy sencillo, tan solo una pequeña adición al protocolo. No recuerdo los detalles del protocolo pero agregar texto a un archivo fue lo mismo que escribir el archivo excepto por el modo de apertura del mismo.

Después, el código de CPYNET fue incorporado en SNDMSG. Solo faltaba proveer una manera de distinguir entre el un destinatario de correo local (misma computadora) o un correo externo (en la red). Elegó agregar el símbolo “at” (@) entre el nombre del usuario y el host donde su archivo residía. El propósito de éste signo (en inglés) era para indicar una unidad de precio (por ejemplo, 10 cosas @ $.195). Yo lo utilicé para indicar que el usuario “estaba” en otro host diferente al local.

Ahora ya sabes el verdadero significado de la arroba, que en el idioma de Cervantes significa EN, por tanto no te olvides que tu cuenta de correo está “guardada” en ese “servidor”. Ahora tiene mucho más sentido, ¿verdad?

Celebremos así el legado de Raymond enviando un correo a quienes no les hemos escrito hace mucho tiempo. No olvides agregar algunos emoticons y agradecer a NTT DoCoMo por el legado de esos graciosos símbolos



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