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Los niños son muy intuitivos con la tecnología actual, característica que no todos los adultos presentan. ¿Son nativos digitales y eso explica sus habilidades?

En estas vacaciones que están por concluir tuve la oportunidad de observar las habilidades tecnológicas que muchos niños pequeños presentan. Creo que hasta este punto no les había prestado la atención suficiente, sobre todo en comparación con las habilidades digitales de las personas de edad adulta. En cada caso la tecnología que prefieren es completamente distinta.

Los niños prefieren lo touch

Es de mi interés analizar como los niños pequeños manejan con una facilidad asombrosa smartphones y tablets. Es tal su destreza que son capaces de encontrar en un mar de aplicaciones los juegos y demás apps que a ellos les interesan. No deja de asombrarme lo rápido que aprenden a usar la tecnología que tienen en sus manos.

Pero curiosamente estas interesantes capacidades digitales quedan atrás cuando pongo en sus manos un dispositivo electrónico con teclado físico. He observado que los niños insisten en su afán de tocar la pantalla y no les llama la atención el teclado. Al no obtener nada con la pantalla argumentan que el dispositvo no sirve y lo dejan de lado.

Adultos mayores que no son intuitivos

Lo anterior contrasta fuertemente con el caso algunas personas mayores que conozco (por arriba de los 40), quienes prefieren disponer de un teclado físico porque las pantallas touch los desesperan. Sé que esto es porque ellos no nacieron con las nuevas tecnologías como los pequeños, pero lo que me llama la atención es su necedad a probar algo nuevo.

Sé que estas personas tienen la capacidad para aprender a utilizar nuevas tecnologías pero no quieren hacerlo, aún cuando a muchos les representaría mas ventajas que desventajas. Hago mención a esto porque considero que cuando se es mayor a veces se uno se siente sobrepasado por la tecnología, de ahí la importancia de mantenerse siempre actualizado.

Conclusión

Creo que la gran mayoría de los que estamos por debajo de los 35 años manejamos bien la tecnología, pero hay que recordar que esta no se mantiene estática. Pensar que somos expertos puede ser el primer paso para quedarnos obsoletos. No hay que perder tiempo pensando que ya manejamos bien todo, porque siempre surgirán nuevas cosas.

Y basado en la observaciones anteriores no me queda la menor duda que los primeros años de vida son los mejores para enseñar a usar las nuevas tecnologías a los niños, que aprenden muy rápido ya que sus cerebros son como esponjas que absorben los conocimientos muy fácilmente. Es en estos momentos cuando debe ser guiados.