klout



Según reporta Re/Code, Lithium Technologies habría llegado a un principio de acuerdo para comprar el startup Klout por una cifra cercana a los 100 millones de dólares, aunque todavía faltan algunos detalles para terminar la transacción.

Klout, un servicio que mide la influencia de los usuarios en la social media, desde hace tiempo viene siendo criticado duramente y poco a poco fue perdiendo el valor que para muchos tenía hace 3 o 4 años atrás.

Ya en el 2011 muchos se preguntaban por qué Robert Scoble tenía más puntos que los que tenía el Presidente Obama.  Algo no estaba funcionando bien con el algoritmo y para colmo, la respuesta a esa pregunta fue graciosa: Scoble recibía más RTs y menciones en Twitter que el Presidente Obama.  ¿Pero este servicio no medía la influencia?  ¿Scoble más influente que el Presidente de los Estados Unidos?  Desde ese momento el servicio poco a poco fue perdiendo credibilidad.

Además otra de las cosas por la que Klout también recibió críticas, fue por los cambios en el algoritmo que llevaban a cabo cada tanto, los cuales tiraban por el piso el esfuerzo de meses de muchos usuarios que trabajan duramente para levantar su puntaje y mejorar en el ranking.  De un día para el otro algunos usuarios veían descender el puntaje que tanto les había costado conseguir, sin ninguna otra explicación que un cambio en el algoritmo.

En una era en que la competencia por ser el más popular en la social media estaba en su esplendor, estos errores del algoritmo no le hacían nada bien al ego de muchas personas, por eso es que también varios comenzaron a perder interés, a no darle la importancia que le daban anteriormente.

Para Klout el último año pasó sin pena ni gloria, tal es así que para despertar nuevamente el interés de los usuarios, la semana pasada presentaron un rediseño total del servicio.  Un cambio grande con el objetivo de que los usuarios mejoraran su puntuación y se interesen más en el servicio, pero hasta ahora parece que el rediseño no ha tenido el efecto que esperaban.

Así que esta venta le viene muy bien a su CEO y fundador Joe Fernandez, que luego de soportar tantas críticas durante los últimos años, quizás ya es tiempo de que se retire o que  intente con otra idea, en otro startup.