Este fin de semana al fin se hizo pública la identidad del joven que negoció el iPhone encontrado en un bar luego de que Powell lo dejara olvidado. La información llega gracias al trabajo de wired.com pues la policía no entrega este tipo de información mientras se procede con la investigación.

Brian Hogan es un joven de 21 años viviendo en Redwood City, CA, quien ha sido identicado como la persona que luego de ser entregada el iPhone por un desconocido dentro del The Gourmet Haus Staudt, el bar donde se extravió el iPhone, procedió a preguntar a su alrededor si el gadget le pertenecía a alguien, para finalmente marcharse. Cosa que no concuerda con la versión de Powell, quien dice regresó varias veces al bar para ver si alguien tenía información de su celular.


Hasta ahora por miedo a la amplia cobertura que se le ha dado al tema, la familia de Hogan, y él mismo han debido mudar de residencia. Su cuenta en Facebook también a sido eliminada.

El joven Brian asevera que pensó que no habia nada de raro en ‘compartir’ el prototipo del próximo iPhone con la prensa entendida en tecnología. Asi se lo hicieron creer la gente de Gizmodo cuando le entregaron los 5 mil dólares

Auque existen otros identificados como Sage Robert Wallower, un estudiante en la Universidad de California, en Berkeley y quien se dice ayudó a Hogan a encontrar el comprador entre los websites en tecnologia, ni él ni Hogan han sido acusados aún de ningún crimen.

En los EE. UU el acto de cometer un robo es considerado por varios estados como un acto criminal.

Bajo las leyes de California, generalmente se habla de robo si uno “encuentra propiedad perdida en circunstancias que le dan conocimiento de eso o los medios para saber quien es el verdadero dueño” y sin embargo, se apropia de la propiedad para su propio uso, “sin tomar en primer lugar razonables y justos esfuerzos para encontrar al propietario y restituirle la propiedad.”

Por la descripción, el muchacho Hogan parece ser un joven americano normal. Hace trabajo a medio tiempo en una iglesia local enseñando natación y ayuda a su tia a recolectar dinero para proveer ayuda sanitaria a los huéfanos en Kenia. Su abogado establece que Hogan se arrepiente de no haber hecho más para devolver el celular a su propietario pero que él una vez vió la página de Facebook de su propietario, el teléfono se apagó y no hizo nada más. Los e-mail contactando a los medios de comunicación tampoco fueron realizados por Hogan en persona.

Su abogado acepta que Hogan cometió un error y que debió inmediatamente devolver el telefono a Apple Care o al propietario del bar. Pero dice que es un hijo que cualesquier padre quisiera tener.

Brian Hogan planea regresar a la universidad, sus estudios se suspendieron el el 2008.

photo:brisbanetimes.com.au


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